Gaudeamus Igitur



1) La                          Re            Mi                               La
Gaudeamus igitur, Juvenes dum sumus; 
 Mi                                 La         Mi                                                     La        Mi
Post jucundam juventutem, Post molestam senectutem 
                   Re         La Mi   Fa#m                  Re        La  Mi    La
Nos habebit humus! Nos habebit humus


2) 
Vivat academia, vivat profesores  
   
vivat membrunt quolibet

vivat membra quolibet

sempere sint in flore, sempere sint in flore.


El Gaudeamus Igitur ("Alegrémonos pues") es el himno universitario 
por excelencia. Se trata de una canción estudiantil de autor anónimo  
aunque se cree que la música es de Johann Cristian Grüntaus (1717) y 
fue reescrita en 1781 por Chétien Wilhelm Kindleben, teólogo evangelista 
(Berlin 1748-Dresde 1785). Johann Cristian Grüntaus podría haberse 
inspirado en un la letra de una publicación del siglo XIII, en base 
a un manuscrito en latin de 1267 encontrado en la Biblioteca Nacional de
París. Las palabras de algunos versos son casi idénticas, aunque la 
expresión "gaudeaumus igitur" no aparece. Hay  música en el manuscrito 
pero no tiene parecido con la melodía que conocemos.	

En realidad la pieza se titulaba "De brevitate vitae" ("Sobre la brevedad 
de la vida") y se cantó inicialmente en universidades alemanas a mediados 
del Siglo XVIII. Es el himno de la Goliardía, por lo tanto lleva implícito 
un fuerte componente "pícaro", y en 1959 fue elegido himno de las Universiadas.

Aunque su letra es poco académica, dado su componente goliárdico, la mayoría 
de las universidades europeas y norteamericanas la suelen tomar como himno 
propio, entonándola en las grandes solemnidades académicas. Lo habitual es 
interpretar esclusivamente las dos estrofas arriba indicadas pues algunas 
otras no son "políticamente correctas". No obstante la canción esta 
compuesta originariamente por 8 estrofas que a continuación se adjuntan, 
aunque hay noticias de otras muchas estrofas y transformaciones que han ido 
añadiéndose al acerbo popular gracias a la gran popularidad alcanzada.
Destacar por ejemplo, dada su gran calado conseguido en el estamento
judicial, la estrofa añadida por la Tuna de Derecho de la U.C.M.


Gaudeamus igitur,

iuvenes dum sumus. (bis)

Post iucundam iuventutem,

post molestam senectutem,

nos habebit humus.



Ubi sunt qui ante nos

in mundo fuere?

Transite ad superos,

vadite ad inferos,

hos si vis videre..



Vivat Academia,

vivant professores.

Vivat membrum quodlibet,

vivant membra quaelibet,

semper sint in flore.



Vivant omnes virgines,

faciles, formosae

vivant et mulieres

tenerae, amabiles

bonae, laboriosae.



Vita nostra brevis est, breve finietur.

Venit mors velociter,

rapit nos atrociter,

nemini parcetur.



Vivant studiosi!

Crescat una veritas,

floreat fraternitas,

patriae prosperitas.

et qui illam regit.



Vivat nostra civitas,

Maecenatum charitas,

quae nos hic protegit.



Pereat tristitia,

pereant osores.

Pereat diabolus,

quivis antiburschius,

atque irrisores.




Alma Mater floreat

quae nos educavit,

caros et conmilitones

dissitas in regiones

sparsos congregavit.
  

Traducción:


Alegrémonos pues,

mientras seamos jóvenes.

Tras la divertida juventud,

tras la incómoda vejez,

nos recibirá la tierra.



¡Dónde están los que antes que nosotros

pasaron por el mundo?

Subid al mundo de los cielos,

descended a los infiernos,

si queréis verlos.



Viva la Universidad,

vivan los profesores.

Vivan todos y cada uno

de sus miembros,

resplandezcan siempre.



Vivan todas las vírgenes,

fáciles, hermosas!

vivan también las mujeres

tiernas, amables,

buenas y trabajadoras.



Nuestra vida es corta,

en breve se acaba.

Viene la muerte velozmente,

nos arrastra cruelmente,

no respeta a nadie.



¡Viva nuestra sociedad!

¡Vivan los que estudian!

Que crezca la única verdad,

que florezca la fraternidad

y la prosperidad de la patria.

Vivat et res publica,



Viva también la República,

y quien la dirige.

Viva nuestra ciudad,

y la generosidad de los mecenas

que aquí nos acoge.



Muera la tristeza,

mueran los que odian.

Muera el diablo,

cualquier otro monstruo,

y quienes se burlan.



Florezca el Alma Mater

que nos ha educado,

y ha reunido a los queridos compañeros

que por regiones alejadas

estaban dispersos. 





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